domingo, 21 de agosto de 2011

A casi un mes de partir

En estos días cumpliré mi primer mes desde que inicié mi aventura. Aún me cuesta trabajo despertar cada mañana y creer que estoy en Pittsburgh. Ha sido un mes lleno de muchas experiencias, de sentimientos encontrados, pero puedo decir que el balance, por mucho, ha sido positivo.

Como nos han contado que una vez que iniciemos clases realmente va a ver nulo tiempo para salir de jerga, he aprovechado esta semana lo más posible.

Desde ayudarle a compas a hacer compras y armar muebles de Ikea, fungir como chofer y sentirse por un momento pollero, hasta cocinar carne asada y establecer buenos contactos en la uni.

El tiempo se ha comportado de manera decente, aunque eso sí, cuando se pronostican tormentas eléctricas, la verdad es que hay que hacer caso. Ya que luego caen tormentas marca diablo, y hasta es posible escuchar truenos a las 7 de la mañana.

He conocido a gente de otras nacionalidades, por ejemplo de China, India y Filipinas, y seguiré conviviendo mucho con gente de aquellas latitudes ya que la mayoría de mis compañeros del programa (MISM, Master of Information Systems and Management) son de esa región. A reserva de lo que pase mañana, durante la orientación de la facultad, me atrevo a decir que soy el único mexicano en mi programa. Espero que me contradigan jejejeje.


El ritmo de vida en Pittsburgh me hace mucho recordar a Aguascalientes, ya que es una ciudad con ambiente tranquilo. La gente suele pasear por las calles sin prisa, paseando a sus mascotas, y además luego luego se percibe lo "provinciano" de la ciudad. Es más, hasta los antros cierran temprano.

He tenido la oportunidad de pasearme un poco por el centro de la ciudad, y pues es el típico 'downtown' de una ciudad estadounidense: lleno de edificios altos y modernos, combinado con las edificaciones antiguas. Hasta cierto punto no parece nada del otro mundo, pero lo que me ha gustado de la ciudad, es la combinación de diversos aspectos: gente, ambiente, multiculturalidad y color.

Aún queda muchísimo por descubrir, y sobre todo, de recordar, ya que estoy a un paso de iniciar clases, y me siento como en tiempos de la universidad, ya que hay que comprar libros, seleccionar las materias y volver a cargar la mochila.

¿Qué es lo que más extrañan de los tiempos de la uni? Compártanlo en los comentarios.




¡¡Saludos!!

lunes, 15 de agosto de 2011

Primeros días en Pittsburgh


Ya sé ya sé, al parecer fue tanta la emoción de los primeros días de estar en esta increíble ciudad que me olvidé un poco del blog. Sin embargo les comento que ya estoy de regreso y hay muchas cosas que contarles.
Después de un largo pero emocionante viaje por carretera, al cruzar el túnel que sirve de bienvenida a la ciudad de Pittsburgh la verdad es que me quedé impactado. No es por menospreciar otras ciudades, pero desde el primer momento en que vi los largos rascacielos y los múltiples puentes de acero que cruzan los ríos, fue cuando literalmente me enamoré de la ciudad. En mi lista de las ciudades en donde me gustaría vivir, la pondría en segundo lugar, después de Vancouver.
Pittsburgh tiene muchos edificios de arquitectura gótica, combinados con modernas edificaciones, que lo primero que se te viene a la mente es ciudad Gótica de Batman. Por algo es que han estado haciendo las grabaciones de la próxima película en esta ciudad.
Pero ahora que ya he tenido tiempo para conocerla a fondo, la verdad es que esa primera buena impresión se ha ido mejorando aun más. La gente es en verdad muy amable y es abierta a la multiculturalidad que hay. Además que hay sitios para todos los gustos.

Museo Carnegie de las artes.
Ahora bien, la primera misión fue la de encontrar un lugar en donde poder vivir. Dejen les comento que hay una zona en donde está concentrada la mayoría de las universidades, entre ellas la mía, y es en donde la inmensa mayoría de estudiantes reside. Esto es bueno y malo. Bueno porque como todo está localizado en una zona, entonces es donde hay muchos barecitos y cafecitos en donde pasar el rato, aunado a que todo está muy arreglado y preservado. Pero también es malo porque estás compitiendo con miles de estudiantes foráneos por un departamento o un cuarto en donde residir.

Pero en fin, lo bueno es que gracias a la ayuda de una chava mexicana que conocí en Pittsburgh y que me compartió información muy valiosa, es que pude saber el teje y maneje de cómo buscar y elegir un lugar. También ella me dio un tour por las diferentes zonas de la ciudad y demás consejos que me ayudaron a “aclimatarme” más rápido. Así que después de varios días de estar peinando la zona y de ir a citas para conocer lugares, es que pude tomar una decisión. A mi lugar en donde estaré viviendo le puse el “Búnker”. ¿Quieren saber por qué? En las zonas estudiantiles, la gente dueña de una casa lo que hace es dividir el lugar en varias mini “casitas” donde cada una de ellas tiene sus servicios y su propia entrada. Y con tal de tener más divisiones, hasta el sótano transforman. Ya adivinaron; estoy viviendo en un sótano, pero que la verdad es muy acogedor. Tiene lo básico para vivir y está ubicado en una excelente zona, tanto cerca del autobús como de tiendas y barecitos para socializar.

Centro Google en Pittsburgh
La segunda misión es la de ir a la universidad, conocerla y realizar los trámites burocráticos correspondientes. Mi facultad está en un edificio que se llama “Hamburg Hall”, y cuando crucé la puerta por primera vez, de nueva cuenta quedé impresionado. La sensación de por fin estar en ese lugar por el cual luché varios meses es muy gratificante. ¡Un sueño hecho realidad! Aún no conozco al 100% las instalaciones de la uni, pero de eso se encargarán las orientaciones que tendré durante las próximas dos semanas. Sin embargo, de lo que llevo, ¡¡¡está pkm!!
Los trámites son hasta cierto puntos rápidos y afortunadamente no he tenido mayor problema en los papeleos. El martes tendremos una junta masiva con todos los estudiantes de posgrado extranjeros, y me permitirá conocer tanto a mis compañeros del programa como espero poder conocer a otros mexicanos y latinos.

Por el momento, de la gente que he conocido, me han caído muy bien y pues entre este pequeño grupo de personas, nos echamos la mano en todo lo que podamos. A veces vamos al bar o a tomar un café, o aunque sea a caminar por las calles, el chiste es aprovechar el tiempo que tenemos antes de empezar a clases, ya que cuenta la leyenda que una vez empezando, ¡¡¡el tiempo será lo que falte todos los días!!!


Walking to the Sky
La tercera misión consistió en los demás trámites que hay que realizar, como sacar una cuenta del banco y comprar un teléfono celular. Por cierto, el consejo geek del mes es que prueben los Windows Phone 7. La interfaz está muy chida y no tiene nada que envidiarle ni al iPhone ni a Android. ;)

Después de dos semanas que mi madre y mi hermana me acompañaron, llegó el momento de decirles adiós. La cuarta misión fue llevarlas al aeropuerto. Una de las más difíciles, siendo honesto, porque como ya les habré repetido en otras ocasiones, las despedidas nunca son fáciles. A ellas les agradezco todo el apoyo que me brindaron durante estos días, ya que sin ello la verdad hubiese estado más complicada la mudanza a Pittsburgh.
Y ahora quedo en la quinta misión, que es estudiar, estudiar ¡y estudiar!

PNC Park
Por cierto, la ciudad tiene tres estadios deportivos, el “PNC Park” para los Piratas de Pittsburgh en el béisbol, el “Heinz Field” para los “Steelers” en la NFL y el estadio “Consol Energy Center” para los Pingüinos en hockey.
Ya fui al primero, el domingo de la semana pasada, para ver a los piratas contra los padres de San Diego. Digamos que el equipo de Pitts no es el mejor de la liga, y desafortunadamente perdimos 7-3. Pero aunque no me declaro fanático del béisbol, la verdad es que se me hizo bastante entretenido el partido.

Los hecho de menos, pero sé que ustedes están conmigo en donde quiera que me encuentre.

Sueño hecho realidad =)

¿Qué ciudad de las que conozcan les ha gustado mucho?

viernes, 29 de julio de 2011

Hello Pennsylvania! - Día 8

Cincinnati, OH - Pittsburgh, PA (450 km) (4:50 hrs)

¡¡Por fin llegamos a Pittsburgh!!, después de una semana de aventura por los caminos de Estados Unidos, de sufrir un calor más fuerte que en el mismo infierno, y de conocer muchos lugares, hemos concluido la primera parte de esta aventura.
Han sido 4,000 km que nunca olvidaré.
A lo mejor les suena tonto, pero uno de los sueños que había tenido desde pequeño era viajar a través de otro país en mi propio auto, y finalmente lo he cumplido. ¡Qué bien se siente poder tachar eso de la lista de cosas que uno debe de hacer antes de morir!
Ahora toca el turno de conquistar a la tierra acerera por excelencia. Todavía no conozco el centro de Pittsburgh, porque llegamos a un hotel que queda cerca del aeropuerto y ya no tuvimos oportunidad hoy de ir a conocerlo, pero lo que he visto hasta el momento me ha agradado bastante.
Ya mañana habrá oportunidad de ir a conocer mi futura universidad, y lo que será mi ciudad por los siguientes 16 meses.

Estén al pendientes.

¿Cuál ha sido un sueño que hayan cumplido? ¿qué es lo que sintieron al conseguirlo?

Espero sus comentarios.

Trayecto final:

jueves, 28 de julio de 2011

A un paso de llegar - día 7

Después de 3,500 km, estamos a un paso de llegar al destino de este maratónico viaje: Pittsburgh, Pensilvania. Pareciera como si apenas ayer estuviese despidiéndome de la tierra de la gente buena, dejando amigos y familiares, recuerdos y buenos deseos.
Y sin embargo siento como si hubiese pasado un mes, en lugar de una semana.
Todo este tiempo que he pasado al volante, me ha servido para reflexionar todas las bendiciones que la vida me ha brindado. Muchas veces perdemos el tiempo esperando a ganarnos la lotería, cuando en realidad la vida nos ha llenado de tan buenos momentos y oportunidades, que ya somos afortunados.

A unos días de comenzar la escuela en Carnegie Mellon, he tenido la oportunidad de establecer contacto con otros mexicanos que van a estar en la misma facultad, y pues que mejor que nos podamos echar la mano entre nosotros.
Todavía no tengo donde voy a residir, pero en eso estaré ocupado los primeros días. Hay que conocer la ciudad primero para poder elegir un buen sitio que cumpla con las "famosas tres 'B'".
Pero bueno, primero hay que llegar a Pittsburgh, y eso lo haremos mañana.
Hoy nos quedamos en la ciudad de Cincinnati, Ohio, y recorrimos dos estados en un día: Kentucky y Ohio. Muchos pudieran pensar que mientras más al norte se llega, la gente es más fría y seca, y no pudimos estar más equivocados.

Puede ser que el calor extremo haya sido la causa que no hayamos visto mucha gente en Dallas y Little Rock, pero aquí en Cincinnati, a 40C, la gente se atreve a salir a la calle.
En el centro de la ciudad, hay un festival que dura todo el verano, en donde diario llevan a artistas de diferentes géneros musicales. El día de hoy fue el turno de la Salsa, y vaya que la gente si se ambienta con esta música. Podrán bailar como yo, como una piedra, pero te encuentras a cada gente intentando mover el bote, y eso contagia a las demás personas.

Respecto al trayecto, por fin nos encontramos con curvas, subidas y bajadas. Por lo menos eso hizo más ameno el viaje. Estábamos haciendo un excelente tiempo de 4 horas, cuando a menos de 30 kilómetros de llegar, nos encontramos con un tramo en reparación, que nos hizo perder 45 minutos. Una vez superando este inconveniente, y adelantado el reloj una hora, llegamos a Cincinnati para la hora de la comida.

Ya después fuimos al centro, a dar la vuelta por el famoso 'downtown', y nos regresamos al hotel a descansar. Ya tanto tiempo estar sentado en el coche está pasando factura.... habrá que comprar un plumón al final del camino....
Y pues eso es todo por hoy, ya mañana nos levantaremos temprano (ahora sí) para partir hacia Pensilvania. Está pronosticado un día caluroso (¡qué novedad!), y ojalá que todo siga como hasta ahora, sin contratiempo alguno.

Díganme, ¿en qué lugar se han encontrado con la gente más amable? ¿y la más mamila?
¡Hasta mañana!

miércoles, 27 de julio de 2011

Capital de la música - Día 6

Little Rock, AK - Nashville, TN (550 km) (5.5 hrs)

Nashville es nombrada la capital de la música en Estados Unidos, ya que muchos músicos y grupos han surgido de este lugar, como Kings of Leon, Kes$ha y los Cyrus. Además también es la capital de la música 'Country' por excelencia.

No sé si a ustedes les pase, pero cada vez que escucho el nombre de esta ciudad, me viene a la mente el nombre de "Shelbyville", de los Simpsons.. ni al caso, pero tenía que decirlo.
Llegamos a esta ciudad después de 5 horas y media de camino. Aunque la verdad hoy se me hizo un poco más pesado el trayecto. Definitivamente salir media hora más tarde que los otros días si hacen diferencia porque uno encuentra más tráfico en la carretera, y además el sol hace de las suyas con nosotros.

El pequeño Bora ha estado a la altura del reto, y sigue demostrando la valía de su motor Diesel, porque estoy repostando combustible casi cada 750 km, y con todavía un cuarto en el tanque. Curiosamente el diesel es más barato hacia el norte que en Texas, y eso que es un estado petrolero. Aún le debo la lavada al auto, pero es que no he encontrado autolavado alguno. De seguro ya me la ha de estar rayando el coche.

Hoy cruzamos a otro nuevo estado, Tennesse, a la altura de la ciudad de Memphis. Solamente pasamos por un lado de esta ciudad, pero les puedo presumir que pasamos por el río Mississippi a través de un llamativo puente metálico.

Más adelante el paisaje siguió cambiando, y ahora abundan los enormes valles llenos de vegetación muy verde. Nada que ver con el paisaje plano y vacío de Texas.
Aún seguimos con el mismo horario que en el centro de la república, pero eso mañana va a cambiar, ya que estaremos cruzando el huso horario para llegar a la hora del Este. Hacia más al norte los días se hacen más largos, porque ahora empieza a anochecer a eso de las 9:20 p.m., cuando en Aguascalientes lo hacía a las 8:45 p.m. Otra muestra fue un viaje reciente que hice al DF, y a las 8:30 de la noche, estábamos en carretera a la altura de Tepeji del Río, y estaba todo el cielo muy negro, como si fuese medianoche.

Cuando llegamos a Nashville, luego luego te das cuenta que es una ciudad mucho más grande que Little Rock, ya que intersectan varias autopistas, y además el centro es mucho más grande y lleno de vida. ¡Hasta que por fin vemos gente en la calle! Y eso que eran las 3 de la tarde a 39C. Procedimos a ir a comer, y terminamos en un restaurante de comida "mexicana", donde lo único mexicano fueron los nombres de los platillos. Lo sé, a quién se le ocurre comer comida "mexicana" esperando encontrar lo mismo que en México, y más aún en un lugar de comida rápida. Pero el hambre es canija, y la verdad es que hasta estaba bueno; igual y si me hubiesen servido piedras, me las hubiese devorado todas. Las "enchiladas" eran más bien eran un burrito bañado en salsa, porque estaban hechas de tortilla de harina y rellenas de lechuga y cuanta cosa quisieras ponerle. Cabe aclarar que si hay lugares en donde sirven comida 100% mexicana en Estados Unidos, pero este no fue uno de ellos.
Ya después fuimos a 'turistear' por el centro de la ciudad, y nos encontramos el capitolio del estado, que es la sede del gobierno. También pasamos por el museo de la fama de la música Country, y lo que es una calle en donde hay varios lugares en donde tocan los artistas locales.
Nuestro hotel queda cerca también del "LP Field" que es la casa de los Titanes de Tennesse, de la NFL.

Ya para terminar el día, fuimos a un Wal-Mart para comprar algunas frutas y leche, porque para poder economizar en el viaje, lo que estamos haciendo es aprovechar los desayunos incluidos en los hoteles, comer en algún restaurant y cenar en el hotel con lo que compremos en el super. Ya que el comer en un restaurante pues no es tan barato, además que tratamos de evitar la comida rápida cuando es posible.

Estamos a dos pasos de poder llegar a Pittsburgh, y ya me muero de ganas de conocer la ciudad que será mi hogar por los próximos meses. Pero hay que llevárnosla tranquila, y seguir disfrutando de este gran paseo que estamos haciendo.
Nos vemos mañana.



Por cierto, ¿ustedes que conocen de la música Country? ¿alguna banda/cantante que recomienden?

martes, 26 de julio de 2011

A más de la mitad del camino - Día 5

Dallas TX - Little Rock AR (500 km) (5 hrs)

Tan rápido ha pasado el tiempo y la distancia, que en un abrir y cerrar de ojos, ya llevamos recorridos más de 2,300 km desde que salimos de Aguascalientes el viernes pasado.
Es increíble la cantidad de paisajes que hemos recorrido, desde las yucas y cactus en San Luis Potosí, pasando por semidesierto en Texas, hasta las primeras zonas verdes en Arkansas. Habrá quien considere esto aburrido, pero para mí es una muestra más de lo diverso que es el planeta, y que muchas veces ignoramos y no nos damos cuenta de lo que tenemos a un lado.
Hoy no tengo queja alguno del desayuno, ya que estuvo bueno con nuestra respectiva dotación de huevos y waffles. Haber si no nos salen plumas después de comer blanquillos casi todos los días.

Definitivamente las carreteras de Estados Unidos son muy aburridas. Están llenas de rectas interminables, y una que otra curva que no requiere mayor esfuerzo. Ya extraño los caminos revirados de nuestro país. Aunque eso sí, no extraño los millones de baches que hay por allá; ya quisiéramos tener asfaltos como los de estos terruños. Y por fin el señor se acordó de nosotros, gozamos de un día nublado en la mayor parte del trayecto. Hasta con pequeños tramos con "chipi chipi". Lo que si ya urge es darle una buena lavada al auto, ya me lo pide a gritos. Haber si mañana nos topamos con un autolavado.

Hoy hicimos cinco horas de camino, para poder llegar a Little Rock, que es la capital del estado de Arkansas. Si hubiera una palabra para describir lo que hay en este estado, les diría Wal-Mart. Y no es porque haya uno en cada esquina (como los Oxxos), pero pues en el trayecto vimos muchísimos camiones de esta empresa. Otro dato curioso son los nombres de algunos poblados que cruzamos hoy. Ahí les va la pregunta del día: ¿Qué se obtiene al cruzar Texas con Arkansas? ...... ¿Se rinden?.... La respuesta es Texarkana.... ¿y Arkansas con Filadelfia? ..... Arkadelphia.... (WTF)

Ya en Little Rock fuimos al centro a dar un rol, y personalmente me gustó más que el de Dallas. La capital de Arkansas es muchísimo más pequeña que aquella urbe texana, y por ende tiene menos edificios. Pero lo que me gustó fue el capitolio del estado, que es un edificio al estilo del capitolio de Washington D.C., pero a escala. Fue terminado en 1915 y es la sede del gobierno de Arkansas.

Después fuimos al parque MacArthur, donde hay un monumento en honor a los soldados caídos en las guerras. Ahí encontré una inscripción con la siguiente frase "The nation which forgets its defenders will be itself forgotten." - Calvin Coolidge. La verdad es que me gustó mucho esa frase, y es algo que reconozco a los estadounidenses, su reconocimiento a su gente que los defiende y ha defendido. Deberíamos de hacer lo mismo siempre con todos los defensores de la patria que han luchado para hacer el México que hoy somos, y no solamente cada 16 de septiembre o 20 de noviembre ... y si nos va bien.



Nuestra próxima parada es Nashville, Tennesse, la famosa capital de la música country (o como pondrían en MTY, 'contry'). Al ritmo que vamos, y si todo sigue saliendo bien, estaremos llegando a nuestro destino final ¡este viernes!

¿Recuerdan algún nombre curioso/chistoso/raro de una ciudad que hayan visto en algun viaje? Ahí les va otro: Naco, Sonora.

Estrellas, bofetadas y fajitas - Día 4

San Marcos - Dallas (450 km) (4 hrs)

Después de un agotador y caluroso día de compras, procedimos a tener uno de los peores desayunos del viaje. Si de por sí ya les había comentado de lo "espléndidos" que son los gringos con el "yuno", pues ahora si que se superaron. Ni a un par de huevos llegamos. Ahora si que lástima margaritos, y nos tuvimos que conformar con mil rebanadas de pan tostado y cereal, por lo menos para engañar al estómago.
A lo mejor muchos de ustedes con eso tienen como desayuno, pero yo necesito algo substancioso para iniciar el día. Algo como carne asada, unos huevos revueltos, o lo que haya del guisado del día anterior, porque sin eso, me pongo malhumorado al poco rato.

Y así tuvimos que iniciar el camino a la ciudad de Dallas. Afortunadamente traíamos algo de fruta que habíamos comprado anteriormente, y como sea con eso pudimos sobrellevar el camino.
Por fin las lecciones de manejo han servido de algo, y ya me siento con más confianza para manejar al estilo Texano. Aunque la verdad prefiero el estilo mexicano, que aunque no es necesario saber manejar para que te den una licencia, por lo menos tienen más sentido común y no son tan osados.

Respecto al clima, cuando planeamos el viaje, estábamos más preocupados por encontrarnos tornados y tormentas, que el factor calor nunca nos pasó por la mente. Cada día supera al anterior en temperatura, y ahora nos encontramos a temperaturas de hasta 46C. ¡El simple hecho de abrir la puerta del coche hace que recibas una vil y descarada cachetada en la cara! Lo bueno es que el coche no nos ha defraudado, y el aire acondicionado aún enfría :P La verdad es que mis respetos al coche, porque sí que le va a tocar puro punto extremo. Ya les contaré qué tal se las ingenia para sobrevivir al invierno pensilvanezco.

Llegamos temprano a nuestro destino del día, alrededor de la 1, pero con el clima tan seco, la verdad es que ni ganas dan de salir. En la calle realmente no se ve mucha gente, y la poca que hay, parece que en cualquier momento desfallece por la calor. Después de enfriarnos un poco en el hotel, nos aventuramos a ir al centro a buscar algún sitio para comer, porque ya casi estábamos doblemente delirando por el calor y el hambre.

Cual fue nuestra sorpresa que casi no hay muchos sitios comerciales en el centro de Dallas. Sí es muy bonito, pero se siente que le falta esa chispa que solamente la arquitectura mexicana tiene. Los edificios son muy modernos y espectaculares, pero pues se echa de menos el ambiente del centro del DF.
Para no hacerles el cuento tan largo, terminamos comiendo en el Hard Rock, ya que ahí fue a donde el GPS nos llevó. Yo creo que nos ha de haber visto tan desesperados, que fue al primer lugar que se le ocurrió llevarnos jejeje. Ya en serio, nunca habíamos tenido un aparato de esos, pero la verdad es que si te facilitan mucho la existencia. Solamente con ponerle "Buscar restaurantes cerca de mi posición" te muestra el listado, y ya dependiendo de lo que se antoje, seleccionas el lugar y te da las indicaciones. Inventos del hombre blanco.

Después de que "le devolvió el alma al puerco" la comida a nosotros, vía unas fajitas, ya pusimos mejor cara y nos enfilamos a un lugar turístico por excelencia: el estadio cuyo equipo tiene como símbolo una estrella:  Cowboys.
Enfilamos el rumbo y pudimos conocer tan majestuoso lugar. Realmente hay que verlo para creerlo, porque semejante colosal estructura la verdad es que si impone. Más cuando te dicen que costó $1,200 millones de dólares construirlo (mejor ni hagan la conversión a pesos, que se van más de espaldas)
Fue una lástima que cuando llegamos, las visitas guiadas ya habían terminado, y tuvimos que conformarnos con conocerlo de fuera, y la tiendilla de los souvenirs. Haber si a la próxima vuelta tenemos más suerte. Por cierto, también Texas es hogar de los parques de Six Flags, y hasta tienen el lujo de tener dos cerca de Dallas. Pero como sabemos que es necesario mínimo un día entero para poder disfrutarlo como se debe, tendremos que regresar en otra ocasión :P
Ya para finalizar el día, decidimos pasar al Wal-Mart a comprar fruta y leche para poder cenar en el cuarto, y por si es necesario acompletar el desayuno de mañana.
A lo mejor no conocimos mucho, pero hay que recargar baterías, porque mañana nos espera una de las travesías más largas de la ruta, que son aproximadamente 5 horas para llegar a la capital de Arkansas.

Si tienen curiosidad, esto es lo que llevamos recorrido hasta el momento:





¡Hasta mañana!
¿Cuál ha sido su peor desayuno? Dejen sus comentarios.