martes, 26 de julio de 2011

Estrellas, bofetadas y fajitas - Día 4

San Marcos - Dallas (450 km) (4 hrs)

Después de un agotador y caluroso día de compras, procedimos a tener uno de los peores desayunos del viaje. Si de por sí ya les había comentado de lo "espléndidos" que son los gringos con el "yuno", pues ahora si que se superaron. Ni a un par de huevos llegamos. Ahora si que lástima margaritos, y nos tuvimos que conformar con mil rebanadas de pan tostado y cereal, por lo menos para engañar al estómago.
A lo mejor muchos de ustedes con eso tienen como desayuno, pero yo necesito algo substancioso para iniciar el día. Algo como carne asada, unos huevos revueltos, o lo que haya del guisado del día anterior, porque sin eso, me pongo malhumorado al poco rato.

Y así tuvimos que iniciar el camino a la ciudad de Dallas. Afortunadamente traíamos algo de fruta que habíamos comprado anteriormente, y como sea con eso pudimos sobrellevar el camino.
Por fin las lecciones de manejo han servido de algo, y ya me siento con más confianza para manejar al estilo Texano. Aunque la verdad prefiero el estilo mexicano, que aunque no es necesario saber manejar para que te den una licencia, por lo menos tienen más sentido común y no son tan osados.

Respecto al clima, cuando planeamos el viaje, estábamos más preocupados por encontrarnos tornados y tormentas, que el factor calor nunca nos pasó por la mente. Cada día supera al anterior en temperatura, y ahora nos encontramos a temperaturas de hasta 46C. ¡El simple hecho de abrir la puerta del coche hace que recibas una vil y descarada cachetada en la cara! Lo bueno es que el coche no nos ha defraudado, y el aire acondicionado aún enfría :P La verdad es que mis respetos al coche, porque sí que le va a tocar puro punto extremo. Ya les contaré qué tal se las ingenia para sobrevivir al invierno pensilvanezco.

Llegamos temprano a nuestro destino del día, alrededor de la 1, pero con el clima tan seco, la verdad es que ni ganas dan de salir. En la calle realmente no se ve mucha gente, y la poca que hay, parece que en cualquier momento desfallece por la calor. Después de enfriarnos un poco en el hotel, nos aventuramos a ir al centro a buscar algún sitio para comer, porque ya casi estábamos doblemente delirando por el calor y el hambre.

Cual fue nuestra sorpresa que casi no hay muchos sitios comerciales en el centro de Dallas. Sí es muy bonito, pero se siente que le falta esa chispa que solamente la arquitectura mexicana tiene. Los edificios son muy modernos y espectaculares, pero pues se echa de menos el ambiente del centro del DF.
Para no hacerles el cuento tan largo, terminamos comiendo en el Hard Rock, ya que ahí fue a donde el GPS nos llevó. Yo creo que nos ha de haber visto tan desesperados, que fue al primer lugar que se le ocurrió llevarnos jejeje. Ya en serio, nunca habíamos tenido un aparato de esos, pero la verdad es que si te facilitan mucho la existencia. Solamente con ponerle "Buscar restaurantes cerca de mi posición" te muestra el listado, y ya dependiendo de lo que se antoje, seleccionas el lugar y te da las indicaciones. Inventos del hombre blanco.

Después de que "le devolvió el alma al puerco" la comida a nosotros, vía unas fajitas, ya pusimos mejor cara y nos enfilamos a un lugar turístico por excelencia: el estadio cuyo equipo tiene como símbolo una estrella:  Cowboys.
Enfilamos el rumbo y pudimos conocer tan majestuoso lugar. Realmente hay que verlo para creerlo, porque semejante colosal estructura la verdad es que si impone. Más cuando te dicen que costó $1,200 millones de dólares construirlo (mejor ni hagan la conversión a pesos, que se van más de espaldas)
Fue una lástima que cuando llegamos, las visitas guiadas ya habían terminado, y tuvimos que conformarnos con conocerlo de fuera, y la tiendilla de los souvenirs. Haber si a la próxima vuelta tenemos más suerte. Por cierto, también Texas es hogar de los parques de Six Flags, y hasta tienen el lujo de tener dos cerca de Dallas. Pero como sabemos que es necesario mínimo un día entero para poder disfrutarlo como se debe, tendremos que regresar en otra ocasión :P
Ya para finalizar el día, decidimos pasar al Wal-Mart a comprar fruta y leche para poder cenar en el cuarto, y por si es necesario acompletar el desayuno de mañana.
A lo mejor no conocimos mucho, pero hay que recargar baterías, porque mañana nos espera una de las travesías más largas de la ruta, que son aproximadamente 5 horas para llegar a la capital de Arkansas.

Si tienen curiosidad, esto es lo que llevamos recorrido hasta el momento:





¡Hasta mañana!
¿Cuál ha sido su peor desayuno? Dejen sus comentarios.

1 comentario:

  1. Pff los desayunos franceses son un ascooo... Pan durooo(pork no es dorado, es durooo)con una r4ebanada de jamon y una de kesooo!!! y cafe ¬¬ ... creo k es el peor k he teidooo!! wuacalaaa!!

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